LA MUSICA EN LA SUBCULTURA GOTICA. EXPRESION DIVERSA.
Por Ángel Negro
angelnegro1311@hotmail.com
La música siempre ha sido un factor importante en la definición de las identidades individuales y de los grupos humanos. Por eso ha servido para identificar y diferenciar culturas y comunidades. Ciertamente ese también es el caso de las llamadas “subculturas” que han nacido en el medio urbano moderno o contemporáneo. Incluso se puede decir que el primer impulso para la conformación de estas “tribus urbanas” ha sido con frecuencia una preferencia musical, al nacer géneros o estilos en el ámbito de la industria cultural. La subcultura gótica es un ejemplo emblemático de estos procesos. Como bien es sabido, aparece luego de la evolución del punk hacia el gran complejo musical del post punk y en específico del gothic rock y el death rock; todo esto entre fines de los años 70’s e inicios de los 80´s. Estos nuevos géneros musicales son la base que empiezan a aglutinar expresiones estéticas y filosóficas de diversa índole, y, sobre todo, empieza a agrupar a un gran colectivo humano que manifiesta de diferentes maneras una nueva cultura contestataria; y rápidamente se internacionaliza.
Pero, al igual que el diseño de su vestuario, la música de la subcultura gótica no se quedó estancada en un solo estilo, como podría pensar algún observador poco informado o prejuiciado. Tampoco es cierto que musicalmente sea homogénea o poco diversa, si bien es lógico que presenta ciertos rasgos comunes que justamente hacen parte de la identidad de la subcultura. Pero dichos rasgos no son en realidad específicamente musicales (a pesar de que se manifiesten en la música): por ejemplo, las atmósferas oscuras, densas o melancólicas, las cuales incluso se manifiestan de tan diferentes maneras. Nosotros consideramos que justamente la gran diversidad que ha venido adquiriendo la música gótica es una de las razones de su prevalencia en el tiempo, luego de más de cuatro décadas.
Uno de los factores que desde el inicio permitió la diversidad en la música que escuchaban los góticos era que ésta se reproducía y disfrutaba en espacios físicos y culturales concretos, donde el rol de DJ era clave: los clubs, discotecas, bares y posteriormente festivales. Los DJ perciben las preferencias de ciertos asistentes y además aplican sus criterios estéticos y conceptuales combinando desde el inicio varios estilos dentro de las grandes corrientes del rock y la música electrónica de ese momento – inicios de la década de 1980. En estos espacios entonces convivía, para el deleite de los asistentes, el gothic rock con géneros que surgieron paralelos, o que incluían a aquel; como el post punk, el new wave, el synth pop, el new romantic, el coldwave o el electronic body music (EBM). Estos géneros o subgéneros se volvieron poco a poco parte de la identidad musical de los goths, a pesar de que también tuvieron sus propias tribus de seguidores.
Otro factor de la diversidad fue la evolución musical misma del gothic rock inicial. La experimentación ha sido uno de los impulsos de la escena post punk, dentro de la cual surgen el gothic rock y el death rock. Y ese impulso contribuyó a que se desplegara la diversificación. También lo fue la internacionalización rápida de la música gótica, permitiendo que en distintos países se incorporaran a los rasgos musicales más básicos, elementos de distintos contextos nacionales y culturales y, no menos importante, la composición lírica en distintos idiomas. Igual de decisivas han sido las exploraciones de cada banda o artista solista o de los productores (que han tenido su propia historia musical y personal) o incluso las aficiones del público gótico, mucho del cual es melómano y busca siempre nuevas experiencias musicales. Al respecto, muchas bandas han variado su propuesta musical a lo largo de su carrera, es decir han incursionado en distintos subgéneros dentro de la música gótica o del rock, incluso más allá de este.
¿Cómo se ha operado esta diversificación? A mediados de los ochenta aparecen los estilos del neoclásico, el darkwave y el etherial wave. Sin duda, también la convivencia en los clubs de diferentes subgéneros y específicamente de los sonidos del rock y la música electrónica aportaron a que las bandas góticas exploraran nuevas sonoridades, nuevos instrumentos, armonías, estructuras de las canciones y se diversifiquen incluso las temáticas de las letras o la forma lírica. Siempre estaba presente, sin embargo, el sentido de oscuridad, fantasía, melancolía y rebeldía.
Nuevas formas de expresar el sentimiento que une a los góticos. La subcultura no murió con el fin de la década de los ochenta y si bien tuvo momentos de cierto retroceso, resurgió en las décadas siguientes, consolidándose como una de las más importantes del mundo urbano contemporáneo. El cambio musical fue uno de sus sustentos. Por ejemplo, el dark neoclásico evolucionó a nuevas formas; aparecieron otros subgéneros como el dark ambient y el minimal wave. El mismo darkwave adquirió mayor protagonismo y diversidad de propuestas, con el predominio hasta el día de hoy de sus sonidos electrónicos en la escena. El coldwave tomó nuevos bríos (más allá de su origen francés). De los géneros afines al gothic rock también aparecieron nuevas manifestaciones que, a través de fusiones, se incorporaron a su complejo musical, como el industrial, el cybergoth y el future pop. Por último, subgéneros paralelos que tenían un origen musical muy diferente se sumaron también al gusto de la subcultura, como el metal gótico.
Cabe precisar que la música gótica desde el inicio no fue hecha solo para bailar, a pesar de la importancia que el baile tuvo para su reproducción cultural. Casi todas las bandas y estilos musicales que le son propios han creado temas compuestos sobre todo para la escucha. Incluso podríamos decir que algunos subgéneros derivados del gothic rock, afines o cercanos y que son consumidos por la comunidad gótica, no son en absoluto bailables. Entonces, como toda comunidad musical, ésta también se reproduce en el ámbito privado o de las reuniones, donde la música se aprecia de manera más calmada que en un club o fiesta.
Han pasado más de cuarenta años y aquí estamos. Se han sucedido varias generaciones en el movimiento gótico. Incluso a veces padres e hijos convergen, heredan, se pasan la tradición. Los más jóvenes se nutren de los nuevos estilos, pero no dejan de disfrutar del llamado genéricamente “old school”, de las viejas escuelas, de los clásicos, de los íconos. Los mayores -si asumen la vitalidad y continuidad- disfrutan e incorporan entusiastamente las nuevas propuestas musicales en sus gustos y pasiones. A veces podríamos decir que la cultura musical gótica le hace honor a su inspiración vampírica y adopta algo de inmortalidad. Pero nosotros consideramos que todo siempre se transforma. Quizás en un futuro nuevas formas acojan la estética oscura. Quizás ya no sea necesario refugiarse en la oscuridad en un futuro mundo diferente. Mientras tanto la música de los góticos, con toda su diversidad, sigue juntando a miles y miles de personas en nuestra subcultura global. Es una propuesta estética con múltiples facetas musicales.
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